El Gran Inquisidor
El Gran Inquisidor —¿Y en qué paró todo eso? —le pregunté yo—. ¿Por qué te enviaron acá? ¡Y, por si era poco, en la sección especial! ¡Ah, Sirotkin, Sirotkin!
—Pues, Aleksandr Petróvich, en que pasé todo un año en el batallón; y me enviaron aquà porque maté a Grigorii Petróvich, el comandante de mi compañÃa.
—Te oigo, Sirotkin, y no paso a creerte. Pero ¿es posible que fueses capaz de matar a alguien?
—Como lo digo, pasó, Aleksandr Petróvich. Bastante me pesa ya.
—Pero los otros reclutas, ¿no se acostumbraban a esa vida? Sin duda que a lo primero se les hace también cuesta arriba, pero luego se acostumbran y, mira, acaban por ser buenos soldados. A ti te ha debido de mimar mucho tu madre; te regalarÃa con tortas de anÃs y leche hasta los dieciocho años.