El idiota

El idiota

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No. Vale más que hable, créame —repuso Michkin en un nuevo arranque febril, dirigiéndose al anciano como si éste fuese su más íntimo amigo—. Ayer, Aglaya Ivanovna me prohibió hablar aquí, e incluso me indicó los temas sobre los que debía permanecer mudo. Sabe bien que resulto muy ridículo cuando hablo. He cumplido ya los veintisiete años, pero no ignoro que soy lo mismo que un niño. Hace mucho que he reconocido que carezco de derecho a expresar mis pensamientos. He hablado de ello con toda franqueza, en Moscú, con Rogochin. Leímos juntos todas las obras de Puchkin. Él no conocía al poeta, ni siquiera le había oído mencionar. Yo, cuando voy a hablar, temo siempre que lo ridículo de mi aspecto perjudique a lo que llamo «la idea principal». No poseo un modo adecuado de accionar, y ello excita risa y desacredita el concepto. Y lo más importante de todo es que no poseo ponderación en mis sentimientos. Por eso me conviene callar. Cuando callo parezco bastante razonable, y además puedo meditar entre tanto. Pero ahora vale más que hable. Si he empezado a hacerlo, se debe a la bondadosa mirada que fija usted en mí. Tiene cara de ser un hombre excelente. Ayer juré a Aglaya Ivanovna que no abriría la boca en toda la noche.

—¿Sí? —preguntó el anciano, sonriendo.

—Pero a veces me digo que hago mal pensando de este modo. La sinceridad compensa la torpeza de los ademanes. ¿No le parece?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker