El idiota
El idiota Les llamo pajaritos porque los pájaros son lo mejor que existe en el mundo… Pero medió una circunstancia que excitó los ánimos contra mà más que cualquier otra… El odio de Thibaut era mera envidia. Al principio movÃa la cabeza y se asombraba viendo lo bien que los niños comprendÃan lo que les contaba yo, mientras él no lograba jamás hacerse entender de ellos. Más tarde se burló de mà cuando supo que les decÃa que ni él ni yo les enseñábamos nada, sino que aprendÃamos de ellos. No sé cómo pudo injuriarme y calumniarme como lo hacÃa viviendo él mismo entre niños, porque el trato de éstos purifica el alma…
Entre los enfermos que curaba Schneider habÃa un hombre extremadamente desgraciado. No sé si podrÃa existir desgracia comparable a la suya. HabÃa sido llevado al establecimiento achacándole enajenación mental; pero en mi opinión no estaba loco, sino que habÃa sufrido horrorosamente y ésa era toda su dolencia. ¡Si ustedes supiesen lo que aquellos niños llegaron a ser para él!
Pero de ese enfermo les hablaré luego. Ahora voy a decirles cómo empezó todo. Al principio los niños no me querÃan. Yo era tan mayor, tan tÃmido, tan feo además… Y finalmente tenÃa en contra mÃa mi calidad de extranjero…