El idiota

El idiota

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Yo no puedo sacrificarme, aunque lo haya querido antes… y quizá lo quiera aún. Si la dejo es porque sé positivamente que conmigo estaría perdida. Debía de haberla visitado hoy a las siete, pero ahora es posible que no vaya. Ella, en su orgullo, no me perdonará nunca mi amor… y los dos no conseguiríamos sino ser desgraciados ambos. Cierto que no es cosa natural, pero en este asunto todo es contrario a la naturaleza. Dice usted que ella ama, pero ¿acaso eso es amor? ¿Puede hablarse de amor después de lo que ha sufrido? No; aquí hay una cosa distinta al amor.

—¡Qué pálido está usted! —comentó Aglaya con inquietud.

—No tiene importancia. He dormido poco y me siento débil. Es…, es verdad que los dos hemos hablado de usted, Aglaya.

—¿Sí? ¿Es posible que le hablase de mí? ¿Y cómo podía usted amarme cuando sólo me había visto una vez?

—No sé cómo. En las tinieblas en que yo me hallaba entonces soñé… o creí ver levantarse una aurora nueva. No puedo explicarme cómo empecé a pensar en usted al principio. No he mentido al escribirle que no lo sabía. Todo ello no era sino un sueño en medio de circunstancias penosas. Luego estuve ocupado… Yo no contaba volver aquí hasta dentro de tres años.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker