El idiota
El idiota —¿Qué? ¿A qué viene tanto hablar de le roi de Rome? ¿Qué hay?
—Yo —murmuró el general, asiéndose con fuerza al hombro de su hijo—, yo… te lo diré todo… MarÃa… MarÃa Petrovna. Su… su… su…
Kolia se desasió, asió los hombros de su padre y le miró loco de terror. El general tenÃa el rostro color de púrpura, sus labios se amorataban, ligeras convulsiones contraÃan su rostro. De pronto se inclinó y comenzó a abandonarse lentamente en los brazos de Kolia.
El joven comprendió lo que pasaba y gritó con voz que retumbó en toda la calle:
—¡Un ataque de apoplejÃa!