El Jugador
El Jugador —Usted mismo sabe perfectamente quién es la señorita Blanche. Ningún hecho nuevo ha ocurrido desde que usted se fue. La señorita Blanche será seguramente generala —desde luego en el caso de que el rumor de la muerte de la “abuela” se confirme—, pues la señorita Blanche, lo mismo que su madre y su primo el marqués… conocen nuestra ruina.
—¿Y el general está definitivamente prendado de ella?
—No se trata de eso ahora. Escúcheme bien. Aquí hay setecientos florines; tómelos y gáneme la mayor cantidad que pueda a la ruleta. Necesito dinero inmediatamente, sea como fuere.
Después de hablar así llamó a Nadina y fue a reunirse con los nuestros cerca del casino. En cuanto a mí, tomé el primer sendero, a la izquierda, y di rienda suelta a mi perplejidad.