Humillados y ofendidos
Humillados y ofendidos —¿Qué es lo que querÃas contar? —le preguntó.
—¿Qué hago? ¿Saco el samovar? —preguntó Mavra, interrumpiendo a Aliosha sin ningún miramiento.
—Lárgate, Mavra, lárgate —respondió, y le hizo un gesto con la mano con el que la invitaba a marcharse cuanto antes—. Voy a contar todo lo que ha pasado, todo lo que está pasando y todo lo que va a pasar, porque lo sé todo. Ya veo, amigos mÃos, que deseáis saber dónde he estado estos cinco dÃas: eso es, ni más ni menos, lo que me dispongo a contaros, pero no me dejáis. Bueno, en primer lugar, he de decir que todo este tiempo te he estado engañando, Natasha; te vengo engañando desde hace ya mucho, y eso es lo fundamental.
—¿Que me has engañado?