Humillados y ofendidos

Humillados y ofendidos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

II

Irrumpió en la habitación gozoso y contento, con la cara radiante. Se notaba que había pasado aquellos cuatro días alegre y feliz. En su rostro traía escrito que quería comunicarnos una noticia.

—¡Aquí estoy! —proclamó ante todos los presentes—. El que debía haber llegado el primero. Pero ¡en seguida lo sabréis todo, todo, todo! Esta mañana, papá, apenas hemos podido cambiar un par de palabras, y yo tenía tanto que decirte. Sólo cuando está de buenas me permite que le trate de tú —añadió, dirigiéndose a mí—, el resto del tiempo me lo tiene prohibido, créame. Y menuda táctica emplea: él mismo empieza a tratarme de usted. Pero ¡a partir de hoy quiero que esté siempre de buen humor, y lo voy a conseguir! He cambiado por completo en estos cuatro días, he cambiado de pies a cabeza; ahora os lo cuento. Dentro de un rato. Lo más importante, ahora mismo, es que ella está aquí. ¡Aquí! ¡Otra vez! Natasha, cariño, ¿cómo estás, ángel mío? —dijo, sentándose a su lado y besándole la mano ansiosamente—. ¡Cuánto te he echado de menos estos días! Pero así son las cosas. ¡No he podido evitarlo! ¡No dependía de mí! ¡Querida mía! Parece que has adelgazado un poco, estás más pálida…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker