Humillados y ofendidos

Humillados y ofendidos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

III

Natasha se levantó y comenzó a hablar de pie, sin darse ni cuenta, de lo alterada que estaba. El príncipe la escuchaba atentamente y también él se levantó de su asiento. Toda aquella escena se estaba volviendo demasiado solemne.

—Recuerde las palabras que pronunció usted el martes —empezó a decir Natasha—. Dijo que necesitaba dinero, que deseaba transitar por caminos trillados y tener importancia en nuestra sociedad, ¿lo recuerda?

—Sí, lo recuerdo.

—Bien, pues para conseguir ese dinero, para alcanzar todos esos éxitos que se le escapaban de las manos, se presentó usted aquí el martes y maquinó esa boda, considerando que esa farsa le ayudaría a atrapar aquello que se le estaba escapando.

—¡Natasha —exclamé—, piénsate bien lo que dices!

—¡Una farsa! ¡Una maquinación! —repetía el príncipe, como si hubiera ofendido gravemente su dignidad.

Aliosha estaba roto de dolor y observaba la escena sin comprender apenas nada.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker