Los hermanos Karamazov
Los hermanos Karamazov »La noche misma de su conversación con su hermano, el acusado escribe la fatídica carta en que se basa principalmente la acusación de robo. En ella dice que pedirá el dinero a todo el mundo y que, si nadie se lo quiere dar, matará a su padre cuando Iván se haya marchado y se apoderará del sobre atado con una cinta de color de rosa, que Fiodor Pavlovitch tiene escondido en su cama. Refiriéndose a esta carta, el señor fiscal ha exclamado: «¡Aquí está el plan completo del asesinato! Todo ocurrió de acuerdo con lo que aquí se anuncia.» Pero, en primer lugar, hay que tener en cuenta que esta carta está escrita bajo los efectos del alcohol y de una desesperación extrema; en segundo, que habla del sobre sin haberlo visto, basándose sólo en las referencias de Smerdiakov; y, en fin, que aunque la carta exista, no puede probarse que lo que se dice en ella corresponda a los hechos que se produjeron después. ¿Encontró el acusado el sobre debajo del colchón? ¿Contenía este sobre el dinero? Además, ¿era el dinero lo que atraía al acusado? No, Dmitri Fiodorovitch no corrió como un loco para robar, sino para enterarse de dónde estaba la mujer que le había hecho perder la cabeza. No obró de acuerdo con un plan premeditado, sino impensadamente, en un arrebato de celos. «Sí, pero, después del asesinato, se apoderó del dinero. » ¿Después del asesinato? ¿Es que realmente lo cometió? Rechazo con indignación la hipótesis del robo, porque es evidente que no se puede hacer esta acusación sin señalar el objeto robado. ¿Pero hay pruebas de que el acusado cometiera el crimen, aunque no robase? ¿No será también esto una novela?