Los hermanos Karamazov
Los hermanos Karamazov Un año antes de terminar sus estudios, dijo de pronto a las dos damas que se iba a casa de su padre para llevar a cabo cierto propósito. Ellas lo sintieron en el alma.
No consintieron que empeñara el reloj que le había regalado la familia de su protector antes de partir para el extranjero, y le dieron ropa y dinero. De éste Aliocha les devolvió la mitad, diciendo que quería viajar en tercera.
Cuando su padre le preguntó por qué no había terminado los estudios, él no le contestó, pero quedóse más pensativo que de costumbre. Pronto se supo que buscaba la tumba de su madre. Entonces Aliocha declaró que sólo para esto había hecho el viaje. Pero, seguramente, no era ésta la única causa. Sin duda, no habría podido explicar qué repentino impulso había obedecido para emprender una ruta nueva a ignorada. Fiodor Pavlovitch no había podido orientarle en la busca de la sepultura: habían transcurrido ya demasiados años desde su muerte para que se acordase de dónde estaba.