Death trial
Death trial Dani siente una punzada de duda. ¿Y si es una trampa?
Pero entonces se acuerda de todo lo que odia. Se acuerda de las injusticias, de la gente sufriendo, de cómo el mundo se sigue pudriendo sin que nadie haga nada.
Si hay una oportunidad de cambiarlo, tiene que tomarla.
Da un paso adelante. Luego otro. Antes de darse cuenta, está dentro.
Las puertas se cierran con un clic metálico.
El juego ha comenzado.
El vestÃbulo es un pasillo largo, iluminado por una luz blanca artificial que proyecta sombras alargadas en el suelo. No hay ventanas, ni relojes, ni salidas visibles. Solo paredes lisas y una fila de personas avanzando en silencio, con la tensión pegada a la piel.
Dani siente el peso del ambiente. Es asfixiante, como si el aire tuviera algo que no se puede ver, pero sà sentir. Algo en su instinto le dice que ya no hay vuelta atrás.
Un grupo de guardias vestidos de negro y sin insignias los esperan al final del pasillo. Sin decir una palabra, le colocan una pulsera metálica en la muñeca. Tiene un número grabado: 03.
—¿Para qué es esto? —pregunta, pero nadie responde.
