Death trial
Death trial Una puerta se abre con un sonido mecánico. El grupo entra en una sala circular con pantallas gigantes en las paredes. Hay al menos cien personas aquÃ, todas con sus pulseras brillando en la penumbra.
Dani escanea las caras. Hay adolescentes como él, hombres y mujeres de diferentes edades, algunos nerviosos, otros inexpresivos. Nadie habla.
Entonces, una voz metálica retumba desde los altavoces.
—Atención, participantes. En breve dará inicio la primera prueba. Prepárense.
Dani siente un escalofrÃo. La gente comienza a intercambiar miradas. Nadie sabe qué va a pasar.
Las luces parpadean y las pantallas proyectan un mensaje en rojo:
"PRUEBA 1: LA PUERTA"
Un estruendo sacude la sala. Frente a ellos, una pared metálica se desliza hacia arriba, revelando un pasillo angosto con una única puerta al final. Frente a la multitud, un hombre con traje negro sonrÃe con calma inhumana.
—Las reglas son simples —dice—. Al otro lado de esta puerta hay habitaciones numeradas. Solo los que logren entrar podrán seguir adelante.
Un murmullo inquieto se extiende entre los participantes.
—Pero… hay menos habitaciones que personas.
