Crimenes celebres. Los Borgia
Crimenes celebres. Los Borgia —Florencia es esclava, Florencia es pobre —interrumpió Savonarola—, pobre de genio, pobre en caudales y pobre en valor. Pobre de genio porque después de ti, Lorenzo, vendrá tu hijo Pedro; pobre en caudales porque con los de la República has mantenido la magnificencia de tu familia y el crédito de tus emporios; pobre en valor porque has arrebatado a los legÃtimos magistrados la autoridad que les concedÃa la constitución, y desviado a tus conciudadanos de la doble vÃa militar y civil, en la cual, antes de que los debilitaras con tu lujo, habÃan desplegados virtudes de la época antigua. Cuando llegue el dÃa, que no está lejos —prosiguió el monje con los ojos fijos y ardientes como si estuviera leyendo el futuro— en que los bárbaros bajen de las montañas, las murallas de nuestras ciudades, como las de Jericó, caerán al solo sonido de sus trompetas.
—¿Y queréis que me separe en el lecho de muerte de este poder que ha sido la gloria de toda mi vida? —exclamó Lorenzo de Médicis.
—No soy yo, es el Señor quien lo quiere —contestó frÃamente Savonarola.
—¡Imposible! ¡Imposible! —murmuró Lorenzo.
—¡Muere, pues, como has vivido —exclamó el monje— rodeado de tus cortesanos y aduladores, y que pierdan ellos tu alma igual que han perdido tu cuerpo!