De Paris a Cadiz
De Paris a Cadiz Madrid, 14 de octubre, por la noche.
Decididamente, Madame, Madrid es la ciudad de los milagros. No sé si en Madrid hay siempre luminarias como estas, ballets como estos, mujeres como estas, pero lo que sé es que me invade un enorme deseo, ahora que gracias a los recaudos tomados mi existencia material está asegurada, de naturalizarme español y fijar mi domicilio en Madrid.
Quien no haya visto anoche el Prado iluminado no tiene idea de lo que es una iluminación; quien no ha visto pasar, al fulgor de esas luminarias, las veinte hermosÃsimas mujeres de las que podrÃa decirle los nombres, no tiene idea de lo que es una reunión de hadas; quien no ha entrado al teatro del Circo y no ha visto bailar el jaleo[38] de Jerez a la Guy Stephen no tiene idea de lo que es la danza. PodrÃa agregar; quien no ha visto combatir a Romero, no tiene idea de lo que es el coraje, pero volveré más adelante sobre este último capÃtulo, mientras que por el contrario voy a agotar los tres primeros.
