De Paris a Cadiz
De Paris a Cadiz Madrid, 21 de octubre de 1846.
Las fiestas han terminado, Madame, y los extranjeros ingratos se van echando a volar de Madrid, como una bandada de pájaros espantados que regresan a sus nidos. Las diligencias repletas de pasajeros, como rayos divergentes, parten de Madrid, su centro común, y huyen en todas direcciones. El señor duque de Aumale partió esta tarde; el señor duque de Montpensier parte mañana. Nuestras bellas madrileñas se asustan de sólo pensar lo que va a ser Madrid dentro de ocho días.
Le diré, Madame, como Agis en Leónidas: «No te veré», ya que parto mañana para Toledo. Hace dos horas que llegué del Escorial. Déjeme que le cuente nuestro viaje a este Saint-Denis de los reyes de España.
