De Paris a Cadiz
De Paris a Cadiz Detrás de nuestros poetas y del señor conde de Ahumeda se ha presentado un compatriota nuestro, hasta tal punto españolizado que lo tomé lisa y llanamente por un español; es un viajero apasionado que, de paso por Granada con un daguerrotipo, se quedó aquí. Hace dos años que vive en Granada, Madame, y no puede decidirse a dejarla. Circe retenía con la fuerza de sus hechizos, Granada retiene con el solo encanto de su sonrisa. Couturier, tal es el nombre de nuestro compatriota, Madame, se puso a nuestra disposición como cicerone. Aceptamos, y el primer servicio que solicito de él es que me conduzca al correo, donde en cinco minutos habré depositado esta carta a la cual comisiono para expresarle, Madame, mis respetos de todo corazón. Luego de lo cual visitaremos el Generalife y la Alhambra.