De Paris a Cadiz
De Paris a Cadiz A LOS SEÑORES REDACTORES DEL CAPRICHO[76]
¿Por qué habrá querido el Señor cuando de amor y de miel
Hizo a Granada, la hermana de las nobles Castillas,
Diseminar por debajo de sus negras mantillas
La mitad de los rayos que guardaba para su Edén?
¿Por qué, si dió antaño a cantar la tierna serenata
A los viejos trovadores de los héroes pasados,
Ha de entregársela hoy a los venturosos bardos
Que perfuman sin cesar los jardines de Granada?
Es que Dios ha creado la Alhambra
Por si un día del cielo se hartara.
Debo decirle, Madame, que aún he visto muy poco de Granada, y nada de la Alhambra. Pero hablo por confianza, seguro como estoy de antemano de que encontraré todo eso maravilloso. Junto a nuestros poetas se encontraba el señor conde de Ahumeda, gran cazador, a quien expuse todo nuestro arsenal, que él examina y admira mientras yo le escribo. Monsieur de Ahumeda me parece un hidalgo muy encantador, y estoy convencido por anticipado de que se trata de uno de esos hombres que lamentaré no haber visto más que de paso.