De Paris a Cadiz
De Paris a Cadiz Granada, 27 de octubre de 1846.
Volvimos a pasar frente a la puerta de los Siete Suelos, nos informamos sobre nuestros gitanos y supimos que se estaban buscando unos a los otros, pero que el padre tenÃa grandes esperanzas de reunir a la familia para la hora convenida. Decididamente nuestra jornada prometÃa ser perfecta. Nos encaminamos hacia la Alhambra por una pendiente suave y un camino delicioso.
Una puerta limita el camino. Esta puerta, abierta en una ojiva cimbreada en forma de corazón, fue construida por Yusef Abul Hagiag,[79] quien reinaba hacia el año 1348 de la era cristiana. Dos sÃmbolos atraen sobre esta puerta la atención de los creyentes y la curiosidad de los extranjeros. Encima de la arcada exterior está grabada una mano con los dedos extendidos, pero no separados; sobre la arcada interior está grabada una llave. La mano está allÃ, como ocurre a menudo entre los árabes, para conjurar el mal de ojo. La llave está para recordar el versÃculo del Corán que comienza con las siguientes palabras: «Él abrió»… Estos dos sentidos eran o demasiado simples o demasiado profundos para el pueblo, que dió a ambos otra explicación: «Cuando la mano tome la llave, dijo el pueblo, Granada será conquistada».
