De Paris a Cadiz
De Paris a Cadiz El éxito lo excusa todo, dicen, máxima que me han invocado muchas veces en el curso de discusiones literarias, y que me veo forzado a aplicar a un estudio que ignoraba en Giraud, pero que, debo decirlo, sospechaba en mi hijo. Poco faltó para que llevaran a la cuadrilla en andas, y las dos mujeres sobre todo, representadas por Boulanger y Giraud, tuvieron grandes dificultades para sustraerse a semejante vitoreo. Luego, apenas se hubo extinguido la danza, nuestros anfitriones, que parecÃan haber renunciado al sueño y estar dispuestos a pasar la noche en esas bacanales improvisadas, ofrecieron una corrida de toros que fue aceptada por aclamación. Uno de ellos, torero de profesión, quiso hacer de animal, sin duda para vengarse en los otros, por una vez, de las cornadas reales que tantas veces le habÃan estado destinadas.