De Paris a Cadiz
De Paris a Cadiz Aquéllos de los cuatro viajeros que no la visitaron escribieron sobre Sevilla sin haberla visto, como lo hice yo en el caso de Egipto, y no son ellos, no quiero hablar mal de quienes ven, no ataco más que la manera en que ven, no son ellos, probablemente, quienes han dicho más tonterÃas. Tantas hay, Madame, que en el tiempo de Estrabón, de Pomponius Méla y Ptolomeo, Sevilla ya era una vieja ciudad, sobre cuyo origen se discutÃa sin saber muy bien a quién atribuirlo, a Hércules, a Baco, a los hebreos, a los caldeos o a los fenicios.
Hasta el 711, Sevilla obedeció a los reyes godos. Usted ha de conocer esa terrible historia de don Rodrigo y de la Cava, Madame, con la que se podrÃa hacer la mejor tragedia que se haya hecho jamás, si aún se hicieran tragedias, y que atrajo a los moros a España. Los moros tomaron Sevilla en el año 711; el sultán de Córdoba instaló allà a un gobernador. En 1144, Sevilla, que querÃa, como las ranas de la fábula, tener un rey para ella, hizo de ese gobernador un rey. Por su parte, el sultán de Córdoba quiso recuperar Sevilla, y recuperó Sevilla, pero al ver esto Sevilla, se volvió a rebelar, y no queriendo ser tomada por Córdoba otra vez, fue Sevilla la que tomó Córdoba.