De Paris a Cadiz
De Paris a Cadiz La jornada, de la que no le he dicho una palabra, fue utilizada para visitar las curiosidades de Sevilla. Usted sabe, Madame, lo que se entiende por curiosidades: es un cierto número de piedras apoyadas las unas sobre las otras, de un modo más o menos caprichoso, más o menos antojadizo, que todos los viajeros han visto unos tras otros, conducidos ante ellas por el mismo cicerone que les ha contado a todos la misma historia que van a contar a su vez de manera uniforme o diferente, según tengan más o menos imaginación. Felizmente, Madame, hemos escapado constantemente a los ciceroni. Asà que, si usted viaja por España, no les pregunte lo que piensan de nosotros, eso serÃa creer que ellos saben lo que nosotros pensamos de ellos. Las curiosidades de toda la ciudad, las que todo el mundo ve, se componen del Alcázar, la catedral y la casa de Pilatos.
PermÃtame, Madame, que le haga la historia general de Sevilla en veinticinco lÃneas. Séville, en español Sevilla, como usted sabe, pero en latÃn Hispania, como usted no lo sabe, ha sido visitada, hará pronto mil ochocientos o dos mil años, por cuatro viajeros que en esa época se llamaban y que se siguen llamando Estrabón, Pomponius Mela, Plinio y Ptolomeo.