De Paris a Cadiz
De Paris a Cadiz En cuanto a los trajes, me he privado de ellos. En Córdoba encontré un sastre exilado que me contó una historia muy conmovedora sobre su deserción. De resultas de ese relato y del interés que suscitó, le encargué un traje completo de cazador de Córdoba. Tengo también algo que se parece a una idea. Usted sabe, si ha leído Tristram Shandy, que cada hombre tiene su manía; la mía es, al menos eso es lo que sostiene Alexandre, hacer arreglar apartamentos. Tengo pues, como le decía, una idea, la de emplear en cortinas y portiers esas deliciosas mantas coloridas en las que los andaluces se envuelven con una coquetería y un acierto de los que ellos mismos no tienen la menor idea. Buisson, no se asombre usted de ver reaparecer su nombre a cada momento, Buisson me condujo a la tienda de un comerciante, y allí, bajo sus auspicios, hice mi pedido.