De Paris a Cadiz
De Paris a Cadiz Por la noche tenemos baile, como usted sabe. Buisson nos hizo saber que complaceríamos mucho a nuestros anfitriones si esta noche adoptamos el traje nacional. Yo estaba en condiciones de hacerlo; usted recuerda la razzia que llevé a cabo en Córdoba; Giraud y Desbarolles tenían trajes de José de Bataro, el sastre fashionable de Sevilla. En un abrir y cerrar de ojos, también Alexandre se había procurado chaqueta y sombrero; cinturones no le faltan: de Madrid en adelante los ha coleccionado; Saint-Prix es un verdadero andaluz e incluso de los más elegantes; por último, Boulanger, Montherot y Nugeac encontraron el medio, desconozco mediante qué recursos ocultos, de procurarse chaquetas y sombreros de majos.