El caballero de la casa roja
El caballero de la casa roja La Conserjería es un conjunto de edificios pegados unos a otros, tristes, grises, agujereados por ventanitas enrejadas que se extienden a lo largo del muelle Lunettes. El cuerpo principal está formado por el antiguo palacio de San Luis, al que se llamaba tradicionalmente el Palacio. Es un caserón grande y sombrío donde se reúnen todos los útiles y atributos de la venganza humana: aquí, las salas donde se encierra a los acusados; más lejos, aquellas en que se les juzga; abajo, los calabozos donde se les encierra cuando están condenados; en la puerta, una placita donde se les marca a fuego; a ciento cincuenta pasos, otra plaza más grande, la Greve, donde se les ejecuta.
Esta prisión tiene calabozos que humedece el agua del Sena con su negro limo; tiene salidas misteriosas que conducen al río a las víctimas que se tiene interés en hacer desaparecer.
En 1793, la Conserjería, proveedora infatigable del cadalso, rebosaba prisioneros a los que se condenaba en una hora. En esta época, la antigua prisión de San Luis era realmente la hostería de la muerte; y bajo las bóvedas de las puertas se balanceaba por la noche una linterna roja, siniestra insignia de este lugar de dolor.