El Castillo de Eppstein
El Castillo de Eppstein Desde 1750, Gaspar Muden ocupaba el puesto de guardabosque del conde Rodolfo de Eppstein. A los cuarenta años, en 1768, se casó. Tras cinco años felicidad y tranquilidad conyugales, su esposa falleció. Y el pobre Gaspar se quedó con dos niñas pequeñas, Guillermina y NoemÃ.
Ambas eran preciosas y muy trabajadoras. La única diferencia estribaba en que Guillermina era más alegre, y NoemÃ, más reflexiva. Cuando la primogénita, Guillermina, llegó a los dieciséis años de edad, hubo que pensar en el muchacho de aquellos contornos con el que habrÃa que casarla. De entre todos los pretendientes, Gaspar eligió a Jonathas, a quien apreciaba por su valor y por la felicidad que experimentaba al ir de caza. Porque la caza era la pasión del viejo Gaspar, y consiguió que su yerno le sucediera en su puesto tras su desaparición. Mientras tanto, Jonathas fue nombrado ayudante del guarda forestal.
Con docilidad, Guillermina aceptó al esposo que le habÃa elegido su padre, y se sintió feliz, porque Jonathas era un ser bondadoso; un poco simple, quizá, y un poco descuidado para todo lo que no tuviera que ver con gamos y jabalÃes, pero siempre un marido solÃcito, que cuidaba de su mujer. Ambos vivÃan en casa de Gaspar.