El Castillo de Eppstein
El Castillo de Eppstein I
Como Everard mostró su disposición a acoger a aquel hombre en la cabaña del guardabosque, éste se apresuró a aceptar su ofrecimiento.
—Lo único —añadió—, es que no me gustarÃa ver al viejo Gaspar hasta que Jonathas esté de regreso. AsÃ, al tiempo que la presencia de su nieta será la realización de uno de sus deseos, yo me comprometo a cumplir con el otro.
