El hombre de la máscara de hierro

El hombre de la máscara de hierro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Dejad que tantee al bravo oficial que me acompaña —repuso D’Artagnan, que había notado el silencio de Porthos—. Su valerosa resistencia me place, pues acusa a un hombre digno, que, aunque nuestro enemigo, vale mil veces más que no un cobarde complaciente. Probemos, y sepamos por su boca lo que tiene derecho a hacer, lo que le permite o le veda su consigna.

D’Artagnan fue al parapeto, se inclinó hacia los escalones del muelle, y llamó al oficial que subió inmediatamente.

—Caballero —le dijo D’Artagnan, después de haber cruzado con él las más cordiales cortesías—, ¿qué haríais si quisiere llevarme conmigo a estos señores?

—No me opondría a ello; pero como he recibido orden directa y formal de custodiarles personalmente, les custodiaría.

—¡Ah! —exclamó D’Artagnan.

—Basta, esto se ha acabado —repuso con voz sorda Herblay.

Porthos continuó callado.

—De todos modos —dijo el prelado—, llevaos a Porthos, que con mi ayuda y la vuestra probará al rey que en este asunto nada tiene que ver.

—¡Hum! —repuso el gascón—. ¿Queréis veniros conmigo, Porthos? El rey es clemente.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker