El hombre de la máscara de hierro

El hombre de la máscara de hierro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Sí, y Biscarrat al frente de ellos montado en mi tordillo. Los perros entraron en la gruta, cuyas profundidades repitieron los ensordecedores ladridos de la jauría.

—¡Ah diantres! —exclamó Aramis, recobrando su sangre fría ante el peligro—. Ya sé que estamos perdidos. Pero todavía nos queda una probabilidad: si los guardias advierten que la gruta tiene una salida, no hay esperanza, porque al entrar aquí van a descubrir la barca y a descubrirnos a nosotros. Así, pues, ni los perros deben salir del subterráneo, ni los guardias entrar en él.

—Es verdad —repuso Porthos.

—Los seis perros que han entrado —continuó Aramis con la rápida precisión del mando— se pararán ante la gruesa piedra por debajo de la cual se ha escurrido el zorro, y allí deben morir.

Los bretones se lanzaron, cuchillo en mano, y poco después se oyó un lamentable concierto de gemidos y aullidos mortales, a los que siguió el silencio.

—Está bien —dijo Aramis con frialdad.

—Ahora a los amos. Esperad que lleguen, escondernos y matar.

—¡Matar! —repitió Porthos.

—Son diez y seis —dijo Aramis—, a lo menos por el pronto.

—Y bien armados —añadió Porthos, sonriéndose.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker