El Paje del duque de Saboya
El Paje del duque de Saboya El asalto
Puesto que la victoria de San Lorenzo y la llegada de Felipe II delante de San Quintín no motivaban la rendición de la plaza, puesto que sin respetar Coligny la majestad real, en lugar de rendirse hacía silbar una impertinente bala a los augustos oídos de aquel monarca, era indudable que la ciudad estaba decidida a defenderse hasta el último extremo.
Por lo tanto, acordóse atacarla sin tregua ni descanso.
Hacía diez días que había empezado el sitio y era menester acabar cuanto antes con la terquedad de aquellos atrevidos paisanos que aún osaban resistir, cuando habían perdido toda esperanza de auxilio, teniendo sólo en perspectiva una ciudad tomada por asalto y todos los horrores que suelen venir en pos de tal suceso.