El Paje del duque de Saboya
El Paje del duque de Saboya Aventurero y capitán
Hemos dicho que Ivonnet, Maldiente y Procopio defendían la misma brecha que el almirante Coligny. La brecha no había sido difícil de defender. Asimismo hemos dicho que los españoles sorprendieron la brecha vecina y que la compañía del Delfín la abandonó cobardemente. Por último, hemos dicho que al notar Coligny lo que a su izquierda sucedía, llamó a los que le rodeaban, y señalando la muralla ya invadida por los españoles, gritó: ¡Allí debemos morir!
Tan generosa resolución era sincerísima, y sin duda hizo el almirante cuanto pudo para cumplirla, aunque no pereciese en la brecha.
Pero la opinión valerosamente proferida por un general de corazón fuerte y magnánimo, sobre cuya cabeza pesaba toda una responsabilidad militar y política; la opinión de que debemos morir cuando somos vencidos, no era seguramente la de los aventureros, que por mediación del procurador Procopio los habían comprado para defender la ciudad.