El Paje del duque de Saboya
El Paje del duque de Saboya 1558-1559
Había pasado un año desde que el rey Felipe II, retirándose de Cambrai a Bruselas y declarando concluida la campaña de 1557, hizo que veinticinco millones de hombres gritaran henchidos de alegría: ¡Francia está salvada!
Ya hemos expuesto las consideraciones que según toda probabilidad, le impidieron continuar sus conquistas, y no tardaremos en hallar en la Corte del rey Felipe II una tendencia fatal a la determinación que tanto pesar causó a Manuel Filiberto.
El disgusto que experimentó el duque de Saboya al verse atajado a la margen derecha del Somma, apesadumbrábale tanto más, cuanto que no le fue difícil sospechar la causa de aquella extraña resolución, tan inexplicable para muchos historiadores modernos como lo fue para los antiguos el famoso alto de Aníbal en Capua.
Por lo demás, durante aquel año acaecieron grandes acontecimientos de que debemos enterar al lector, siendo indudablemente el más importante de todos el triunfo del duque Francisco de Guisa, que reconquistó a Calais, entonces en posesión de los ingleses.