Historia de una cortesana
Historia de una cortesana La nueva Junta, nombrada a bordo del Foudroyant, fue encargada de juzgar y castigar a los culpables que el Rey personalmente clasificó en categorías. La lista era extensa, tanto, que hasta se llegó a pensar que el verdugo, que percibía diez ducados por ejecución, se enriquecería demasiado pronto con semejante retribución, y que el procurador fiscal, barón don Giuseppe Guidobaldi, le llamase y obligase a aceptar cien ducados mensuales, en vez de diez ducados por ejecución.
Quédame por contar una cosa terrible, increíble, casi sobrenatural, y cuyo recuerdo me estremece hoy día, catorce años después de haber ocurrido.