Historia de una cortesana
Historia de una cortesana —El pájaro de Aboukir, el que vino a posarse en tus hombros el dÃa en que te visité en el Van-Guard.
—¡Ah! —exclamó con regocijado acento—, me parece que volvà a verle en la mañana del bombardeo de Copenhague. Decididamente, tengo la convicción de que esa avecilla es mi ángel bueno.
Al ver a su pequeña Horacia, Nelson pareció más dichoso aún que la primera vez. En aquellos cuatro meses transcurridos, la niña habÃa crecido y ganado en robustez; era la más hermosa criatura que podÃa verse.
Nelson regresó a Piccadilly loco de alegrÃa; durante la comida no dejó de hablar de su ahijada.
El nuevo ministerio habÃa entablado negociaciones con Francia; pero Inglaterra no querÃa aceptar la paz sino a condición de conservar Malta y de que se le cediese la Trinidad. Bonaparte se opuso enérgicamente a ambas pretensiones y anunció en el Moniteur que iba a concentrar una flotilla en Boulogne con objeto de intentar un desembarco en las costas de las islas Británicas.
Y efectivamente, de los puestos de Calvados, Seine-Inférieure, la Somme y Escaut salió una división de cañoneros que se reunieron en Boulogne.
Inglaterra no quiso quedarse a la zaga, y concentró fuerzas considerables para oponerse al proyectado desembarco.
Nelson recibió el mando de la escuadra destinada a vigilar los preparativos de Francia.