Historia de una cortesana
Historia de una cortesana Conforme podrás comprender, tengo mucha prisa por ir a las aguas de Tolón, para reunir la flota…
Julio 1803.
Avanzo hacia Tolón para aplastar a los franceses. Tenemos completamente preparados siete barcos de lÃnea, cinco fragatas y seis corbetas; dentro de una semana contaremos con el refuerzo de tres o cuatro unidades más.
ImagÃnate, mi querida Emma, cuán feliz me siento cada vez que recibo una de tus cariñosas y extensas cartas.
Doy gracias a Dios que permite que vivas a cubierto de la necesidad. Cree firmemente que, mientras yo posea seis peniques, de estos cinco serán para ti. Sabes por experiencia que, en cuestiones de dinero, no hay que contar con los amigos, y espero que tu claro entendimiento aprovechará estas dolorosas enseñanzas.
Espero que el ministro habrá hecho algo por ti; pero, si nada hiciese, podemos vivir con los recursos más modestos. ¡La independencia es una bendición! Aunque no se me haya presentado ocasión, hasta el presente, de hacer alguna buena presa, considerarÃa muy negra mi suerte si en esta campaña no llegase a procurarme recursos con que pagar mis deudas; y, en cuanto me vea libre de acreedores, me sentiré no poco descargado de este peso que ahora me abruma.