Historia de una cortesana
Historia de una cortesana TodavÃa no he hablado a Acton referente a la renta de mi ducado de Bronte; pero si Nápoles continúa en poder del rey Fernando, plantearé la cuestión. A decir verdad, no espero gran cosa por ese lado.
Según se dice, el rey de Nápoles se encuentra tan desesperado, que de buena gana abdicarÃa en favor de su hijo, para poder ir a Sicilia, a pasar sus dÃas en el retiro. Bien sabes que sir Guillermo pensó siempre que el rey Fernando acabarÃa asÃ.
Cito las cartas de Nelson, en vez de hablar de mà y continuar mi relato, porque entiendo que es más curioso ver al hombre que ejerció tanta influencia en los sucesos de Italia, recordar los lugares donde tales sucesos se desarrollaron, que no verme a mà sosteniendo los primeros pasos de Horacia, que corrÃa tropezando sobre los céspedes de Merton-Place.
Continúo, pues, o por mejor decir, es Nelson el que continúa.
Victory, delante de Tolón, primero de agosto de 1803.
Mi muy querida Emma: Hace dos dÃas que obra en mi poder tu carta 31 de mayo, de que ha sido portador el PÅ“bé. Fácilmente comprenderás la emoción que su lectura me ha causado.