Historia de una cortesana
Historia de una cortesana El único que, al parecer, querÃa la reina, era el prÃncipe de Salerno, nacido, según creo, en 1790, y que su madre retenÃa entre sus brazos mientras expiraba en los mÃos el prÃncipe Alberto. A aquel, habrÃa la reina sacrificado a todos los demás, y hasta se dice, por más que me resisto a dar crédito a semejante atrocidad, que hacia el año 1812, cuando el prÃncipe parecÃa adoptar, en Palermo, el partido inglés y las ideas inglesas, intentó envenenarle, peligro del que le salvó su ayuda de cámara, Carlomagno Viglia, según el público rumor. De ahà el valimiento inexplicable de ese hombre, más poderoso cerca de su amo que ningún miembro de su familia, que todos los favoritos y ministros.
El rumor público, pues, se empeñaba en afirmar que la reina Carolina preferÃa su hermano José II a sus hijos y puso los intereses de la monarquÃa austriaca por encima de los intereses de la realeza de las Dos Sicilias.
Por lo demás, contaré lo que he presenciado, con la misma sinceridad que he contado lo que me ha sucedido a mà misma. El lector sacará de los hechos las consecuencias que mejor le convengan.