Historia de una cortesana
Historia de una cortesana A las diez y cuarto, la vi, en efecto, acompañada de tres de sus hijas, de la princesa MarÃa Teresa, que tenÃa diez y siete años, y al siguiente serÃa archiduquesa, y emperatriz de Austria dos más tarde; de la princesa MarÃa Luisa, de diez y seis, la cual, algo más adelante, iba a ser gran duquesa de Toscana, y de la princesa MarÃa Amelia, que solo tenÃa seis años.
Además de estas tres princesas, estaba la princesa MarÃa Cristina, de nueve años, que fue reina de Cerdeña, la princesa MarÃa Antonieta, de cuatro años y medio, que fue princesa de Asturias; la princesa MarÃa Clotilde, de dos años, que debÃa morir en 1792, y MarÃa Enriqueta, todavÃa en mantillas, y que no debÃa sobrevivir a su hermana más que algunos meses.
HabÃa llegado el momento de poner en ejecución mi proyecto. Viendo a la reina y a las princesas en el jardÃn, cogà un libro y bajé. FingÃa leer, lo cual me permitÃa ver sin demostrarlo.
Di un rodeo de modo de no encontrar a la familia real sino en el otro extremo del jardÃn. QuerÃa que la reina creyese que nuestro encuentro era pura obra de la casualidad, y, además, deseando y temiendo al mismo tiempo este encuentro, querÃa disponer de algunos instantes para prepararme.