Historia de una cortesana

Historia de una cortesana

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Al ruido de la puerta, no hizo ningún movimiento para volverse a mirar quién entraba. Sin duda creyó que era su criado que venía a poner en orden alguna cosa.

Le toqué el hombro; se volvió y, reconociéndome, lanzó un grito. En seguida, viendo a mi marido, se levantó, y se inclinó ante mí.

—¡Aún más hermosa que antes! —me dijo—; solo viéndolo puedo creerlo.

Y, dirigiéndose a sir Guillermo, añadió:

—Acepte usted, milord, la más cumplida expresión de mi respeto; y sírvase decirme si puedo tener la dicha de serle útil en algo.

Después, con su refinada cortesía, Rowmney, como si me viese por vez primera, nos hizo los honores de su taller.

Sir Guillermo le manifestó lo que deseaba: un retrato mío con el traje que llevaba puesto. Rowmney, lleno de satisfacción, cogió al instante un gran lienzo y trazó un bosquejo.

Se acordó que las sesiones serían diarias y Rowmney prometió que a los ocho días el retrato quedaría terminado.

Al otro día, sir Guillermo me acompañó de nuevo a Cavendish square; pero, como tenía que hacer varias diligencias, me dejó en el taller, y salió, quedando en venir a buscarme al cabo de dos horas.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker