Historia de una cortesana
Historia de una cortesana La flota está preparada, y apenas empiece a soplar el viento, saldré de esta deliciosa rada, donde han sido pródigamente atendidas nuestras necesidades y se nos han otorgado tantos favores y atenciones. Pero pasé muchas mortificaciones mientras el gobernador estuvo sin recibir las consabidas instrucciones secretas. Abrigo la firme seguridad de encontrar a la escuadra francesa. El resultado dependerá de la Providencia, en la que confÃo.
Mis cumplidos a lady Hamilton, y créame usted su siempre fiel,
H. NELSON.
El viento que Nelson esperaba se levantó en la noche del 25 al 26 de julio, y en el acto se dio orden de levar anclas.
Nelson puso proa a las costas de Grecia.
El 28 de julio, el Culloden entró en el golfo de Corón, interrogó al gobernador turco y supo por él que los franceses se encontraban en AlejandrÃa. El Culloden se reunió en seguida con el buque almirante, y, por medio de señales, se dio orden de dirigirse a toda vela sobre AlejandrÃa.