Historia de una cortesana
Historia de una cortesana En el mar, 16 de septiembre de 1798.
El reino de las Dos Sicilias está loco de alegrÃa, desde el Rey al último campesino. En efecto, según lo que me decÃa lady Hamilton en su carta, el estado de la Reina inspiraba verdadera compasión. Transcribo las propias palabras de lady Hamilton:
«¿Cómo podrÃa yo describirle los transportes de la Reina? Es, en verdad, empresa imposible. La Reina llora, rÃe, corre por sus habitaciones como loca; abraza a todos los que encuentra, riendo y llorando a la vez: ¡oh, bravo Nelson! repite constantemente: ¡Dios bendiga a nuestro libertador!, ¡oh, Nelson! ¡Nelson!, ¡oh, vencedor!, ¡oh, salvador de Italia!».
Tú podrás, querida Fanny, juzgar de lo demás. ¡Adiós! Mi cabeza no me permite decir en esta carta la mitad de lo que quisiera; todos mis desvelos han estado a punto de resultar estériles, pero Dios me ha protegido. Tu
H. NELSON.
Conviene saber los honores que se tributaron a Nelson y las recompensas que le otorgaron todos los soberanos de Europa, para formarse una idea del odio, del terror, acaso, que inspiraba en aquella época Francia a toda Europa.
Un dÃa hicimos la lista con Nelson. Esta lista comprende de octubre de 1798 a octubre de 1799.