Historia de una cortesana
Historia de una cortesana El capitán Capel partió, efectivamente, en la Mutine y llegó a Nápoles el 4 de septiembre, notificándonos de palabra que Nelson llegarÃa dentro de pocos dÃas y que habÃa señalado el puerto de Nápoles como punto de reunión de toda su escuadra, cuyos barcos, más o menos deteriorados, marchaban cada uno de por sà según les permitÃan sus averÃas.
Una vez llenada su comisión, el capitán Capel escribió a Nelson la siguiente carta:
Señor almirante:
Me es imposible expresarle la alegrÃa que resplandece en todos los semblantes y el fragor de los aplausos y aclamaciones con que nos acogieron a nuestra llegada. La Reina y lady Hamilton se desmayaron. En suma, señor, todos le aclaman libertador de Europa. Mañana por la mañana, sale un correo para Viena. Le acompañaré para no perder un solo instante. Recibo todos los favores imaginables de sir Guillermo Hamilton y de otros ministros extranjeros, que se han apresurado a enviar a sus respectivas cortes la gloriosa noticia.
Tengo el honor de ser respetuoso, etcétera.
CAPEL.
En cuanto a mÃ, escribÃ, en el primer instante, una carta improvisada, que no podrÃa reproducir aquÃ, por no haber conservado copia, pero que Nelson reprodujo fragmentada en la siguiente que escribió a su mujer: