Historia de una cortesana
Historia de una cortesana Nelson se sentó frente a la mesa, y me hizo señal de que me acercase a leer lo que iba a escribir, que fueron las siguientes cartas:
Confidencial.
Nápoles, 10 de diciembre de 1798.
Mi querido Troubridge: La situación es aquà tan crÃtica, que deseo que usted se reúna conmigo sin pérdida de tiempo. El Rey ha regresado a Nápoles y todo va de mal en peor. DirÃjase usted a este puerto con toda suerte de precauciones.
Recomiende usted a Gages que opere con mucho sigilo y que escriba a Wyndham enviándole instrucciones convenientes a la situación en que nos hallamos.
Todos unen sus saludos a los de su fiel amigo,
HORACIO NELSON.
La segunda carta iba dirigida al capitán Ball, con la misma advertencia de: Confidencial.
Nápoles, 10 de diciembre de 1798.
Mi querido Ball: Deseo que me envÃe usted directamente el Goliath y que dé orden a Foley de no cruzar el faro de Mesina hasta recibir informes. Es muy posible que se encuentre conmigo. La situación de este paÃs es sumamente lastimosa; todos, o casi todos sus habitantes, son unos traidores o pusilánimes. Nada he recibido de Inglaterra; estoy aquà con el Alcmène y en compañÃa de los portugueses.
Su buen amigo,