Historia de una cortesana
Historia de una cortesana El mes de enero transcurrió así; las noticias que se recibían de Nápoles eran desastrosas.
Por lo pronto se celebró un armisticio entre el príncipe Pignatelli, vicario general, y los franceses; pero, habiendo sido este armisticio violado pon los lazzaroni y olvidado por el vicario general, los franceses marcharon sobre Nápoles, de la que se apoderaron después de tres días de una lucha encarnizada.
El vicario general se fugó a Palermo.
En fin, el 22 de enero fue proclamada la República partenopea. San Jenaro había realizado el milagro (se dice que mediante el auxilio de Championnet), y el Vesubio había también colaborado en la empresa, pues, al decir de los soldados franceses, una pequeña erupción les permitió engalanarse con el gorro frigio.
El rey Fernando miraba con mucho desafecto a San Jenaro, quien, después de haberse negado a hacer un milagro en su obsequio, lo hizo en pro de los franceses; si bien es verdad que Championnet empleó irresistibles argumentos para decidir al santo.
Por todo lo cual, Fernando destituyó a San Jenaro del grado de teniente general que en su nombre había ejercido el general Mack durante quince días y le retiró los honorarios correspondientes a dicho cargo.
Pero eso no era todo.