JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico
JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico El que se anunciaba bajo el nombre del barón José Balsamo, sorprendióse extraordinariamente de la prevención que Gilberto le habÃa hecho por anticipado de la pobreza del barón de Taverney, al ver aquella triste morada tan pomposamente bautizada con el nombre de castillo.
La casa, que sólo tenÃa un piso, formaba un cuadrilátero a cuyos extremos se alzaban dos pabellones en forma de torrecillas. Presentaba cierto atractivo pintoresco aquel irregular conjunto, visto al pálido resplandor de la luna que se deslizaba entre las nubes desgarradas por el huracán.
En la planta baja seis ventanas, dos en cada torrecilla y una mediana fachada, cuyas dislocadas gradas formaban pequeños precipicios en cada una de sus junturas; tal era el conjunto que presentóse a la vista del recién venido antes de llegar al umbral, donde dijimos que el barón lo aguardaba envuelto en una bata, y con una luz en la mano.