JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico

JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Sí, sí, porque la impresión que recibí fue terrible y dolorosa. Te repito, por lo mismo —agregó la joven sonriéndose y moviendo la cabeza—, que ando con mucha dificultad apoyándome en los muebles, pues se me doblan las piernas, y a cada paso me parece que voy a caer.

—Vamos, Andrea, vamos, un poco de valor: el aire y esas hermosas flores de que me has hablado, te animarán y dentro de ocho días estarás en disposición de visitar a la delfina, que, según he sabido, se informa de tu salud con la mayor solicitud.

—Felipe, así lo espero, porque efectivamente, Su Alteza me da mil pruebas de estimación.

Y la joven, al decir esto, recostó la cabeza, apoyó una de sus manos sobre el pecho y cerró los ojos.

Avanzó Gilberto un paso y abrió maquinalmente los brazos.

—Hermana mía, ¿qué tienes? —preguntó Felipe estrechando entre las suyas las manos de Andrea.

—Algunas veces me acometen congojas, y la sangre se me agolpa a las sienes. También suele faltarme la respiración, y se me oprime el pecho.

—¡Oh! —exclamó Felipe algún tanto pensativo—: Eso no es extraño, porque has sufrido una gran prueba y te has salvado casi milagrosamente.

—Hermano mío, tienes razón, como por milagro.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker