JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico

JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Ayer tuve el honor de presentarme al rey en Trianón; Su majestad me habló de mis hijos, y me dijo: ya que conocéis a M. de Richelieu, según tengo entendido, dadle la enhorabuena.

—¡Oh! ¡Si os ha dicho eso Su Majestad,…! —replicó Richelieu con excesivo orgullo, como si las palabras del rey fuesen el despacho oficial que con tanto empeño esperaba Rafté.

—De manera —prosiguió Taverney—, que al punta en tendí de lo que se trataba, cosa no muy difícil a juzgar por el movimiento que reinaba en Versalles. He venido pues, obedeciendo al rey, a darte la enhorabuena, y obedeciendo a mis particulares sentimientos para recordarte nuestra estrecha amistad.

Estaba verdaderamente el duque en un éxtasis delicioso; defecto es este de la Naturaleza, al cual no es ajeno el más esclarecido talento. Pero al mismo tiempo solo vio en Taverney a uno de esos eternos pretendientes de tercer orden, espíritus pobres a la zaga del favor, inútiles cuando se les ampara, más inútiles cuando se les conoce, y a los cuales se les hace un cargo porque salen de su oscuridad para ir a calentarse al sol de la prosperidad ajena.

—Entiendo de lo que se trata —dijo el mariscal con despego—: Se me viene a pedir algo.

—Duque, tú lo has dicho.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker