JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico
JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico —¿Es todo eso formal, o estamos representando una comedia?
—Monseñor, mañana veréis si es serio.
—Pero dime qué es lo que va a ocurrirme en casa de tu maldito M. Flageot.
—Mucho lo siento… pero mañana pretenderÃais probarme que lo habÃais adivinado de antemano… Señor mariscal, buenas noches, y acordaos de lo que os he dicho, a saber: que mandéis un correo a M. de Aligre, y que mañana hagáis una visita a maese Flageot… ¡Ah!, se me olvidaban las señas… pero el cochero las conoce, porque me ha llevado a su casa muchas veces de ocho dÃas a esta parte.