JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico
JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico —¿Tan difÃcil es forzar una cerradura?
—Forzarla, no.
Y luego prosiguió al cabo de un instante:
—Aquà hay llaves para toda clase de cerraduras; se os facilitará un manojo y vos abriréis.
Miró fijamente a Lorenza.
—Está bien —dijo esta sencillamente.
M. de Sartine entregó a la joven un manojo de llaves de todos tamaños y formas.
Ella lo tomó.
M. de Sartine le tocó la mano y notó que estaba tan frÃa como el mármol.
—¿Pero por qué no habéis traÃdo la llave del cofre? —preguntó.
—Porque su dueño la lleva siempre consigo.
—¿E insistÃs en que es más poderoso que un rey? ¿Quién es?
—Lo que es, nadie puede decirlo; el tiempo que ha vivido sólo lo sabe la eternidad los hechos que realiza sólo Dios lo ve.
—Pero ¿cómo se llama, cómo se llama?
—Le he visto diez veces cambiar de nombre.
—Pero ¿con cuál le conocéis vos?
—Con el de Acharat.
—¿Y dónde habita?
—En la calle de San…