JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico
JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico La soledad es causa generalmente de la intimidad: después de dos horas de caminar por trocha, nuestros viajeros se contemplaban ya como si fueran amigos desde la niñez.
Las once serÃan cuando llegaron al camino real que conduce de Vitry a Châlons. Informado por un correo a quien hallaron, supieron que Su Alteza se detendrÃa no sólo para almorzar, sino que, encontrándose muy cansada, harÃa en Vitry dos horas de descanso. También les manifestó que era enviado a la próxima parada para decir a los palafreneros que estuviesen dispuestos a las tres de la tarde.
Enterada de esta noticia la viajera con el mayor placer, dio al postillón los dos luises que le habÃa prometido, y dirigiéndose a Gilberto:
—A fe mÃa que nosotros también vamos a comer en la próxima parada.
Sin embargo, el destino lo dispuso de otro modo.